Murió Edward Said: Se apaga la voz más vigorosa en favor
de la causa palestina KATHERINE BÄUERLE EWERT 26 de Septiembre de 2003
El prominente intelectual árabe relizó destacada labor
en EE.UU.
KATHERINE BÄUERLE EWERT
La marca del exilio
fue lo que definió a Edward Said, el más prominente intelectual árabe que
conoció el mundo occidental en el último medio siglo, quien falleció la
noche del miércoles en Nueva York a causa de un cáncer que lo acompañó por
doce años.
La dislocación permanente en su vida - que le venía por
ser un palestino de nombre inglés y credo cristiano en El Cairo, y por ser
un árabe disidente en el corazón de la vida académica de EE.UU.- fue lo
que le dio, según palabras del propio Said, la "doble perspectiva"
necesaria para abordar con pensamiento crítico los temas que le
apasionaron en vida: la tumultuosa relación entre Occidente y Oriente, la
literatura inglesa, la música y, por sobre todo, la causa
palestina.
"Nada marcó mi existencia de manera más dolorosa y,
paradójicamente, más entusiasta, que los muchos cambios de país, de
ciudad, de domicilio y de lenguas", escribió Said en "Fuera de lugar"
(Grijalbo Mondadori, 2001), las memorias que este profesor de Literatura
Comparada de la Universidad de Columbia decidió escribir para asfaltar los
recuerdos de toda un vida, luego de que en 1991 se le diagnosticara una
leucemia incurable.
El exilio le llegó a Said desde el nacimiento,
cuando sus padres - palestinos acomodados afincados en Egipto- decidieron
que el primogénito fuera a nacer a Jerusalén en 1935, mientras Palestina
estaba bajo dominio británico.
Los años en el Victoria College -
fiel remedo cairota de un colegio británico donde se educaba la elite
árabe y los hijos de los amos ingleses- despertaron tempranamente las
sospechas anticolonialistas de Said. La expulsión del exclusivo instituto
se produjo en 1951, por lo que su padre, quien poseía nacionalidad
norteamericana, lo despachó de interno a EE.UU.
Sería allí donde
Edward Said se revelaría intelectualmente: primero graduándose en
Princeton y doctorándose en Harvard y luego asumiendo como profesor
asistente de Literatura en Columbia, en 1967.
Desde esa posición
académica, Said ayudó a fundar la disciplina de los estudios
poscoloniales, cátedra que tiene su piedra fundacional en el libro
"Orientalismo" (1978), un clásico en su género que cataloga a los estudios
occidentales sobre Oriente como colaboradores conscientes de la empresa
colonialista.
Relación con Palestina No fue sino hasta 1967,
durante la Guerra de los Seis Días entre Israel y sus vecinos árabes, que
Edward Said asumió su "vertiente política" en defensa de los palestinos,
pueblo apátrida desde la creación del Estado de Israel, en 1948.
El
propio Said relató cómo el escuchar, en 1969, a la entonces Primera
Ministra israelí, Golda Meir, decir que "no hay palestinos" lo decidió a
hablar en pro de una causa que prácticamente no tenía eco en los Estados
Unidos.
Así, desde 1977 hasta 1991 Said ejerció como miembro del
Consejo Nacional Palestino - el Parlamento en el exilio- , y hasta tradujo
al inglés la declaración palestina de independencia, en 1988.
Pero
su cercanía con el líder de la Organización de Liberación Palestina,
Yasser Arafat, se acabó a comienzos de los '90, cuando Said lo criticó por
alinearse con Saddam Hussein en la Guerra del Golfo.
Según Said, el
equivocado alineamiento de Arafat con el dictador iraquí, fue lo que lo
obligó a entrar - "básicamente para salvarse a sí mismo"- en las
conversaciones secretas con los israelíes que dieron pie a los acuerdos de
paz de Oslo, a los que Said calificó como el "Versalles
palestino".
Said se opuso categóricamente a los acuerdos de Oslo,
señalando que éstos no reportaban ninguna ganancia concreta para los
palestinos: "No dicen nada sobre los asentamientos (judíos), nada sobre
los refugiados (palestinos) y nada sobre Jerusalén. Llamarlos un acuerdo
político y económico al estilo de una dictadura árabe es un declaración
hasta modesta", señaló en una entrevista a la revista "The Atlantic
Monthly", en 1999.
El intelectual postulaba la idea - remota por
cierto- de un solo Estado para ambos pueblos: "Ahora hay judíos y árabes
en cada pulgada de este pequeño país llamado Palestina, viviendo uno al
lado del otro y mezclados sin ningún remedio".
Definiciones personales
- Intifada Al Aqsa: "El pueblo
palestino va a continuar oponiéndose a los asentamientos ilegales, al
Ejército de ocupación, a los esfuerzos políticos para poner punto final en
su aspiración legítima de tener un Estado". - Mapa caminero:"En
esencia, todo lo que el plan dice es que los palestinos deben parar de
luchar. En contrapartida, Israel levantaría algunas de las restricciones
que impone al pueblo palestino".
- Terrorismo:"Estoy contra todos
los terrorismos y no sólo contra esos que no les gustan a los
norteamericanos. Para conversar en serio hay que reconocer que (Ariel)
Sharon es un terrorista que mata más gente que cualquier muchacho que se
haga estallar con una bomba (...) Si los jóvenes palestinos caen en
ideologías que profesan la violencia es porque antes de eso se hundieron
en la desesperación, porque tenían que tirar piedras contra
tanques".
- EE.UU.: "Todos los imperios han dicho en su discurso
oficial que no son como los demás, que sus circunstancias son especiales,
que tienen una misión para iluminar, civilizar, traer orden y democracia,
y que utilizan la fuerza sólo como un último
recurso".
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